Conste que la advertí, y conste también que ya cobró, que sí, que le dije que me iría, pero no cuando. Conste que tengo mi contrato en vigor, conste que no le debo ningún mes y que jamás he tenido intención de dejar de pagarle. Conste además que es cierto que estoy mirando cosas porque no la soporto ni un día más. Conste que le hablé del allanamiento de morada y del artículo 18 de la Constitución. Conste que siempre le hablé con respeto, respeto que nunca me fue devuelto. Conste que jamás le levanté la voz, cosa que ella no ha dejado de hacer. Que nunca la insulté ni amenacé, usos que ella tiene habitualmente conmigo. Conste que le recomendé que tomara ansiolíticos para controlar esa agresividad que le nace tan naturalmente. Que le pedí que no se metiera donde no le importara. Y ante todo y sobre todo, que le pedí que no entrara en MI casa. Aún con esas mi casera anoche se presentó a altas horas y de incógnito, esto es, a traición y sin llamar a la puerta, haciendo uso de sus llaves. E...
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".