Antes era la República Independiente de mí misma, y ahora que he declarado la Soberanía resulta que soy una Reina y todo son ventajas. En cualquier caso he instaurado el verde con tendencia a rojo como colores de la bandera, y las primeras citas como deporte nacional. Además en mi Estado sólo jugamos en 1ª división a ese adictivo juego de ligas, y nunca mejor dicho, en el que sentado frente a una persona casi desconocida, y con vistas y fin de conocerse más a fondo con pretensiones de intimar, se van abriendo y cerrando puertas y recorriendo pasillos por el tablero del juego de la vida del oponente, unas veces pidiendo permiso, otras, invadiendo y sorprendiendo. Partidas de pura seducción lanzadas con vileza desde una distancia media-corta con tendencia a corta-muy corta. Valorando taxativamente hasta donde puedes estirar la situación, acercándote con tacto al punto exacto en que tiene el límite la otra persona, con cuidado siempre de no sobrepasarlo, pues no habría vuelta atrás. Para ...
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".