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Mostrando entradas de junio, 2008

Verde tirando a rojo

Antes era la República Independiente de mí misma, y ahora que he declarado la Soberanía resulta que soy una Reina y todo son ventajas. En cualquier caso he instaurado el verde con tendencia a rojo como colores de la bandera, y las primeras citas como deporte nacional. Además en mi Estado sólo jugamos en 1ª división a ese adictivo juego de ligas, y nunca mejor dicho, en el que sentado frente a una persona casi desconocida, y con vistas y fin de conocerse más a fondo con pretensiones de intimar, se van abriendo y cerrando puertas y recorriendo pasillos por el tablero del juego de la vida del oponente, unas veces pidiendo permiso, otras, invadiendo y sorprendiendo. Partidas de pura seducción lanzadas con vileza desde una distancia media-corta con tendencia a corta-muy corta. Valorando taxativamente hasta donde puedes estirar la situación, acercándote con tacto al punto exacto en que tiene el límite la otra persona, con cuidado siempre de no sobrepasarlo, pues no habría vuelta atrás. Para ...

Espejito mágico

- Salta - me dijo. Y salté. Y el agua actuó a modo de espejo que atravesé, quedando atrapada al otro lado. Y al otro lado todo era perfecto.

La tarjeta que se volvió verde

Como sólo tenía una tuve que pensar bien donde dejarla caer, finalmente me decidí por un chico que conozco relativamente poco y sólo a cuenta de unos cafés tomados en su cafetería. Bastante tímido y con el que tenemos poca confianza pero muy buen feeling. El plan con una buena amiga era el siguiente, nos acercamos al barrio de la cafetería en cuestión, de paso visitamos el bar de aquella otra amiga, nos echamos unas risas con ella, y a la vuelta, nos las echamos con el tímido y a cuenta de la tarjeta. Trato hecho y tarde-noche organizada. Pero el plan, para no variar, se complica según avanza la tarde. Lo que iban a ser unas risas con la amiga, encantada de nuestra visita, se transforma en quintos y quintos de Heineken sobre la barra y un gintonic de colofón por cuenta de la casa, un chico que antes era chica contando su operación de cambio de sexo, una rubia sesentona de larga melena de paja y cara de víbora que no participa pero no quita ojo ni oído, dos casados ofendidos porque l...

Tarjeta de visita

Tengo una original tarjeta de visita en el bolsillo, y me quema. Me temo que va a dar mucho juego este finde, aunque lo más probable es que la pierda en la primera partida.

Divas

Palabra procedente del latín "diosa" y escogida para nombrar a esas mujeres icono que dejan huella en los hombres y son modelo a seguir para el sexo femenino. Atractivas, llamativas, originales, mujeres fatales, bellas por dentro y por fuera. Magnéticas. Siempre perfectas. Llevan las uñas largas y pintadas en tonos vivos, y casi ni para dormir se deshacen de sus tacones. Fuman y beben, pues básicamente viven para disfrutar los placeres de la vida y hacérselo disfrutar al resto de los mortales que consiguieran tener acceso al mundo de una de ellas. Están por encima de tiempos y culturas y son fáciles de detectar pues funcionan como auténticos imanes a la vista en las distancias medias y largas, y las cortas las controlan con tal perfección que terminarán envolviéndote en sus encantos de tal manera que, enajenando tu conciencia y vaciándote de objetivos lograrán que sólo las desees a ellas, que sólo pienses en ellas. Carisma e inteligencia. Elegancia natural, hiperfeminidad, mu...

Et nous ferons de chaque jour...

Lo sabe, sabe que un hombre atractivo, guitarra en mano, cuerpo a cuerpo y susurrando en francés cerca del oído esta canción mientras te pone morritos es mucho más de lo que una mujer puede controlar para evitar enamorarse locamente. Lo sabe, y es un hecho tan real como real es la mala suerte de haber dado conmigo, que no hay forma. Et nous ferons de chaque jour, toute une éternité d’amour que nous vivrons à en mourir. George Moustaki "Le métèque"

Colores

Me gusta cuando la tierra me tiembla a los pies. Adoro cuando creyendo que avanzo segura y teniéndolas todas conmigo pierdo la referencia del punto de apoyo dándome de bruces con lo inesperado. Es lo que más me gusta, lo no previsto, lo que te despierta el instinto, necesito de las emociones que conlleva, declaro la monotonía mi enemigo mortal, y últimamente, y con tal de seguir sintiendo, me da un tanto lo mismo regocijarme en la mierda que bailar entre nubes rosas. Vengo además observando que la vida sigue un patrón de rachas sin patrón, alternas, pero de incalculable duración e intensidad. Afortunadamente supongo, con previsión perdería emoción. Rachas que como si del mismo viento se tratara, nunca sabrás cuando cambiarán ni desde donde soplarán, ni si durarán horas, días, meses o años. Ni si empujarán colaborando, o nos frenaran enfrentados. Estamos seriamente vendidos a algo que ni siquiera sabemos que es, llámalo destino, azar, llámalo levante, lebeche, o atribúyele los cargos a ...

Extrapolando

Entiendo extrapolar en este caso como el acto posterior a una etapa de introspección. Esto es lo que viene pasando. Y aunque lo cierto es que no me apetece nada escribir, es de esas veces que quizá más falta me haría hacerlo, esos momentos que te bloquean por intensos, y se te agolpan los pensamientos y las palabras, y que aunque posiblemente sea mejor apagar los rescoldos latentes antes de transcribir, es terrible la sensación de que te bloquea no el vacío, sino el exceso. Me falta cordura para enfrentarme al blanco papel. A veces me planteo la irreversibilidad del asunto de la inapetencia de seguir manteniendo este sitio, aunque no sería la primera vez que tuviera un parón circunstancial y concreto, como cuando trascendió más de la cuenta, y también cesó en épocas de relación social desmesurada, de esas que van por rachas y se enfrentan desde el extremo opuesto a las cada vez más acostumbradas y acomodadas fobias sociales. Un blog, a fin de cuentas, nacido de cenizas, restos y odio. ...

Soberbia

"Me gustan los zapatos de fino y alto tacón. Me encanta sentirme atractiva sobre ellos y sentirlo en las miradas que voy cruzando. Me excita, sabiéndome atractiva y observada, pisar fuerte y contonear mis caderas a tu paso, en cada paso, prometiendo con mis movimientos, para volverte loco con mis zapatos de fino y alto tacón."

Dosis de testosterona

ESCENA 1ª Dos hombres, uno de ellos con una llamativa herida en la barbilla. Un bar, tres cervezas, un amigo que ha ligado, y lo que ocurre cuando se piensa con los cojones. Hombre 1: Morena ¿estás sola?. Yo: No, no acostumbro a salir sola. Vine con un amigo, pero ligó y le he dejado espacio. Están en aquel lado de la barra. Hombre 1: - Observa la situación, la debe ver favorable y continúa- Yo también he venido con un amigo, se ha ido al baño, no sé si le has visto antes, pero ese no liga nada. Y yo menos. Así que estábamos liando unos porros de maría, y te hemos visto sola...¿fumas?. Yo: Sí, hoy sí, dame, lío uno. Hombre 1: Ten cuidado no pongas mucho, fíjate mi amigo el golpe que lleva en la cara. Se fumó uno el otro día, se fue para casa mareado, y al llegar al garaje y aparcar la moto le bajó la tensión y cayó redondo al suelo. Se despertó al rato en un charco de sangre. Yo: Joder, menos mal que al menos ya estaba en el garaje, le llega a pasar en el trayecto y lo mismo no lo cuen...