Ir al contenido principal

Liviandad

Últimamente todo es demasiado irreal como para poder transcribir nada. Han cambiado muchas cosas. Para bien. He soltado lastre en muchos sentidos y me siento ligera y por tanto dinámica, y la primavera siempre me sienta bien. Y además me siento fuerte. Y me veo guapa. Y mentalmente ágil. Y siento que controlo mi vida, mi ligera y liviana vida.

Y mientras el entorno pierde cordura ante mis ojos agravado por la multicrisis (económica y de valores), o yo estoy muy perdida, o por fin me he encontrado.

Comentarios

  1. Eso de "o yo estoy muy perdida, o por fin me he encontrado", suena a canción de Fito, algo desde luego nada raro en ti. Y por cierto ojala sea lo segundo.

    Un besote

    ResponderEliminar
  2. Me alegro mucho de que te encuentres tan bien. Siempre has sido muy madura, aunque algo loca, así que ahora tiene que estar todavía más irresistible.
    Un beso, cielo.

    ResponderEliminar
  3. Me gusta cuando mis fans hablan de mí como si me conocieran :)

    ResponderEliminar
  4. Que digo yo que si estás bien, qué más da el motivo, no?

    Besos encontrados

    ResponderEliminar
  5. Anónimo1/4/09, 9:43

    Jo, qué suerte. Mira que yo me busco y no soy capaz de encontrarme. Eso sí, encuentro muchas cosas que no desearía y a veces me dan ganas de dejar de buscar. Gracias por escribir de nuevo.

    ResponderEliminar
  6. Gracias a ti Anónimo, por seguir leyéndome, aunque ya casi no escriba.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...