Ir al contenido principal

Otra de procesos de la lógica humana


Nadie dijo que fuera fácil tener personalidad, ser atractiva, creativa, inteligente, tener sentido del humor y otro sinfín de cualidades que me llevan a ser en consecuencia una persona que destaca, me guste o no, que no viene al caso, y tampoco es nada nuevo que, como bien dicta mi perfil en este blog, unos digan que soy muy buena y otros que soy muy mala, y aunque me importe poco lo que digan, si que me he parado a pensar en el proceso lógico que les lleva a posicionarse en uno de los dos extremos (muy buena/muy mala).

Llego así a la paradójica conclusión de que generalmente l@s que me tienen por terrible son precisamente todos aquell@s que en otro tiempo me ensalzaron como muy buena (¿indebidamente?) y el punto de inflexión vendría a marcarlo mi actitud más o menos receptiva. Una relación directamente proporcional por la que a menor interés por mi parte en la persona que en este caso emite el juicio de valor, en peor persona me convierto.

Y los motivos de mi actitud vendrían por esta teoría a importar poco menos que un comino. Si mi menor receptividad está condicionada a la falta de recursos que puedan enriquecerme (y para nada hablo del tema material), o a la incapacidad de tolerancia de la ordinariez, o la envidia, o la mala fe, o la mediocridad, o.... no sólo no tengo derecho a queja o crítica constructiva, sino que además resulta que soy lo peor.

¿Y dicen que estamos en constante evolución?. Creo que la recesión no sólo toca la economía.

Rompo hoy una lanza por la viga del ojo propio.


Comentarios

  1. Para estas cosas tengo una teoría. Están quienes se relacionan con otras personas porque, consciente o inconscientemente desean algo de esa persona. Si no lo obtienen, se frustran o encabronan.
    Por otra parte están los que se relacionan basando su criterio es que la vida es corta de cojones y que las mejores cosas de la misma casi siempre son gratis, de modo que si apetece compartir o regalar algo bien y si no, pues también. Este tipo de personas estadísticamente no son mayoría y probablemente no tendrán ni paja ni viga en el ojo cuando traten con los demás, porque tampoco suelen ser dadas a juzgar...

    Besos a elegir

    ResponderEliminar
  2. ¿Y dicen que estamos en constante evolución?.


    Pues si, lo que no sabemos es si para mejor o para peor. Cuando una está la mar de bien, física e intelectualmente, como en tu caso, es evidente que va a depertar ganas de comprobar el placer que eso puede producir. La respuesta a un rechazo por tu parte a los intentos de comprobación, a muchas personas les puede parecer una oportunidad perdida, y punto.
    Pero a otras les toca la autoestima, y cuanto más autoestima tienen, más les toca, así que entonces derivan la frustración hacia tí, convirtiéndote en la culpable, por tus malas artes, de no hacerles ni puñetero caso. Y pasas a ser de una cosa buena deseable, a ser una cosa mala, pero igual de deseable, y eso jode.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...