No es que no apueste por nadie. No es que no mueva un dedo por facilitar nada. No es que no me dé la gana de aportar lo más mínimo. No es que vaya a mi aire y pase de todo. No soy un témpano de hielo. Ni necesito dos hostias y que me aten en corto. Y tampoco soy lesbiana. "Yo no quiero causar pena, sólo por mi condición, de mujer rota en esencia y herida en el corazón. No habrá un hombre en este mundo que me vuelva a hacer caer, porque sé que si se marcha..... besaré el suelo otra vez " (Luz Casal). Es sólo que no soy mía.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".