...no sé que me gustó más, si tu obediencia inmediata para quitarte la ropa y ponerte a mi disposición, o el ver como te deshacías de ella con prisa, ya excitado. Si tus labios entreabiertos bajo la improvisada venda acogiendo con deseo la bebida que de mi boca te ofrecía o las firmes ataduras de tus brazos y tus piernas. Si tus gemidos ahogados por la bebida que predispone, o el poder que me daba tu indefensión, si la tensión de tu miembro erecto y brillante por el efecto de mi lengua. Si la vibración de mis juguetes en ti, o si tú en mí. Si la suavidad de los besos de los labios de mi boca o la fuerza con que impuse los besos de los labios de mi coño, si el nervio de tus empujones con la intención de matarme o la obstinación de mi cuerpo porque me mataras, o la sensación de casi haber muerto a tu lado, de casi haber muerto contigo. Este juego engancha.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".