Ir al contenido principal

Memoria selectiva


Tengo la sensación de que este verano pasado se me ha escapado de las manos. Visto y no visto. Mi estación favorita, estaba deseando que llegara, y ahora, lo añoro con la sensación de no haberlo vivido. Quizá porque no ha sido como esperaba, aunque tampoco esperase nada concreto, que eso lo aprendí hace años, nada como esperar para errar. Mi tolerancia cero al fracaso me imposibilita esperar nada. Las situaciones vienen y van, y hoy por hoy hay días en que deseo que simplemente no ocurra nada. Volviendo al verano, supongo que la impresión de no haberlo vivido, es porque lo he olvidado ya. Está en el limbo de los recuerdos, donde no molesta, donde comparte habitación con algunas navidades y/o cualquier otro día mínimamente especial. Recuerdos relegados al hotelito de lo inútil porque ya ni valen nada, aunque sigan costando mucho, ni aportan lo más mínimo, dejando espacio a los momentos agradables o datos a retener a fin de conseguir más momentos de esos en un futuro. En el otoño.

Definitivamente alabo cada día más mi memoria selectiva.

Comentarios

  1. En fin.............

    ResponderEliminar
  2. Marta qué pasa? que no has visto mi mensaje o es que me vuelves a censurar?
    edmundo

    ResponderEliminar
  3. Bueno, ya se sabe que las mejores cosas suelen ocurrir cuando no se esperan. Y no seas tan exigente, coño!
    ;-)

    Abrazos (para que sean inesperados, en lugar de los habituales besos)

    ResponderEliminar
  4. Por cierto...me encanta la fotografía de este post...y las formas de la modelo...

    Besos en lo que sobresale

    ResponderEliminar
  5. Yo que seré un recuerdo seguro borrado de tu cruel memoria quiero decirte que tu, sin embargo, permaneces en ese lugar al que siempre recurre mi mente en los momentos en que la excitación requiere ser calmada.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...