Tengo cierta, digamos, "habilidad". Siendo innata como es y a pesar de haberse convertido en una de mis armas de supervivencia en este asco de sociedad en la que los valores humanos brillan por su ausencia y con la que me ha tocado coexistir, tampoco le he dado nunca la mayor importancia. O será que no era consciente y ahora sí. Me explico, tengo cierta capacidad para a través de algo así como lecturas mentales a los demás, (aunque también influyen supongo gestos y la mirada), atribuirles cierta intencionalidad pudiendo así prever conductas a las que, dado el caso, podría adelantarme. Vendría a ser aquello de "se te ve el plumero" o, "se te oye pensar en voz alta". Puedo en ocasiones llegar a sentir sus propias sensaciones logrando así un entendimiento mejor. Quizá sea precisamente esta capacidad, que al parecer poseemos todos los seres con capacidad de discernir (lo que no incluye por supuesto al género humano al completo) la culpable de mi cada día más...
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".