Parecía extrañar que pudiera permanecer sola a pesar del paso del tiempo, a pesar de rechazar frívolas proposiciones y otras más o menos serias. Se preguntaban si aquella última relación no habría estado a la altura y la habría dejado fría al respecto de embarcarse en otra. Nunca hablaba de ello, y ante las preguntas siempre afrontaba el tema con fina ironía, saliendo finalmente por la tangente. Nadie dejó a nadie, eso fue lo realmente doloroso, no había nada que asumir más que una ausencia sin motivos. No sabía si cabía la esperanza, si lo que hubo regresaría o si jamás volvería a verlo, si le había perdido o finalmente ganado, no sabía si asumir luto, o esperar paciente la victoria. Simplemente desapareció, sin explicación, robando la capacidad ajena de asumir los hechos y dejándola en un estado de semiconsciencia donde a ratos pensaba que volvería, avivando la ilusión, y otros su cada vez más lejana imagen se le antojaba borrosa en el recuerdo. Sigue siendo triste y borr...
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".