...al respirar, propongo ser quien ponga el aire...
Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces. El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas. Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia. Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío. La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte. Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente. Dejaran de ser tuyos. Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte. Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.
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