...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".

...y para qué coño querrás tú una tarjeta de esas si probablemente no ha nacido el que se atreviera a devolvértela...
ResponderEliminarBesos sin presentación.
Cierto Hyku, necesitaré muchas !
ResponderEliminarLástima no recibir tu tarjeta impregnada con tu perfume, esencia diabólica de obsceno frenesí.
ResponderEliminarMe gustará ver eso. No sé cuantas tarjetas tendrás, pero me gustará saber dónde las repartes para ir a ver cuarenta o cincuenta bocas sonrientes, para ver a todos esos tíos sonriendo como tontos, manteniendo la sonrisa durante horas, compitiendo por mostrar la sonrisa más radiante y feliz de todas con la esperanza de ser el elegido. Y poder fotografiar eso y colgar esa foto aquí.
ResponderEliminar¿Qué pasaría con la tarjetita de marras ?
ResponderEliminar¿A alguien le pica la curiosidad?
Claro que me pica la curiosidad, me pica la curiosidad y me pica la envidia del que haya recibido la tarjeta. Me pica todo.
ResponderEliminarMe gustaria recibir esa tarjeta.
ResponderEliminarhttp://www.tarjetas-de-visita-pvc.es
Gracias anónimo !
ResponderEliminarTendré en cuenta el tema del pvc para próximas partidas.