
Morbo, puro y duro. Me provocas, y me gusta provocarte. Quiero follarte, por supuesto, pero no quiero follarte todavía. Quiero llevar el deseo a límites insospechados, quiero desbordarlo y desbordarme con él, quiero llegar a ese punto de no retorno en el que "no puedes más" y tomas tu trofeo degustándolo cual campeona. Quiero que sepas que quiero follarte, que te deseo más a cada rato que compartimos, pero también debes saber que no voy a follarte todavía. Que quiero que tu deseo crezca con el mío, para estallar juntos despues.
Hay tantas formas de querer......
El morbo está también en la prudencia y la distancia. Saber esperar y aguantar el deseo es en cierta medida un triunfo que se recoge cuando al fin se consuma el encuentro. Por eso, es sumamente llamativa tu entrada, que denota una rara inteligencia. Un saludo
ResponderEliminarGracias, así es, cuanto más a conciencia lo prepares, mejor te sabrá. Y no tengo prisa.
ResponderEliminarEspero seguir leyéndote por aquí.
Un beso.