Ir al contenido principal

Anoche...

Puede que sea la falta de costumbre, porque nunca me hacen esperar tanto. Generalmente va la cosa rápida, como con prisa, como si hubiera hambre atrasada....con mucho deseo, como si se hubiera esperado mucho el momento, o quizá sea sólo necesidad de agradar, también es como si hubiera que terminar antes de determinada hora, o....vete tú a saber, será la falta de costumbre.Y cuanto más me haces esperar, más histérica me pongo, con más ansia te quiero, más posturitas ensayo, más me pavoneo delante de tus ojos, y para tus ojos, aunque te hagas el despistado. Y cuando por fin te decides, ahora sí, ahora que por fin te has decidido y me matas de placer mírame a los ojos y déjame que crea y sienta que es sin duda especial y disfrute lo bien que sabes llevarme. O será la falta de costumbre.

Comentarios

  1. Sea o no la falta de costumbre, ¿sabías que la espera siempre es el momento a partir del cuál empieza a desatarse todo, a crecer, a emerger, a romper, a... y si te dejas llevar por esa espera, si la vives, entonces verás como al final se desata el huracán, el terremoto, la explosión,...

    ResponderEliminar
  2. Hola Marta, soy Ferri, te he conocido en otro sitio ke ya sabes cual es y yo no diré, la costumbre es buena y mala a la vez solo hay ke saber aprovexarla

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...