...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".

Es prohibida?...apetecible es, de eso no hay duda...muack
ResponderEliminarsólo hay una cosa mejor aún en esa combinación, mezclar los sabores a ciegas, utilizar el tato de los labios para adivinar las texturas, lo matices y el goce...
ResponderEliminarEsa mezcla promete.....
ResponderEliminarBesos morbosos