
...no sé que me gustó más, si tu obediencia inmediata para quitarte la ropa y ponerte a mi disposición, o el ver como te deshacías de ella con prisa, ya excitado. Si tus labios entreabiertos bajo la improvisada venda acogiendo con deseo la bebida que de mi boca te ofrecía o las firmes ataduras de tus brazos y tus piernas. Si tus gemidos ahogados por la bebida que predispone, o el poder que me daba tu indefensión, si la tensión de tu miembro erecto y brillante por el efecto de mi lengua. Si la vibración de mis juguetes en ti, o si tú en mí. Si la suavidad de los besos de los labios de mi boca o la fuerza con que impuse los besos de los labios de mi coño, si el nervio de tus empujones con la intención de matarme o la obstinación de mi cuerpo porque me mataras, o la sensación de casi haber muerto a tu lado, de casi haber muerto contigo.
Este juego engancha.
La obstinación de mi cuerpo en que me mataras.... bestial....
ResponderEliminarBesos morbosos
Excelente descripción del juego, gráfico sin perder la sutileza, elegante sin despreciar el instinto, vital. Quienes disfrutamos del mismo, ya sea en esa vertiente o en otras degustamos bien lo que cuentas, lo que transmites con tus palabras.
ResponderEliminarY sí, engancha. Y cada vez el límite se halla más alejado, más jugoso, más intenso...
Besos, no dejes de jugar...
:-)
Pero vamos a ver!!!! ¿alguna vez has dejado de jugar?
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