Ir al contenido principal

Sigo jugando




...no sé que me gustó más, si tu obediencia inmediata para quitarte la ropa y ponerte a mi disposición, o el ver como te deshacías de ella con prisa, ya excitado. Si tus labios entreabiertos bajo la improvisada venda acogiendo con deseo la bebida que de mi boca te ofrecía o las firmes ataduras de tus brazos y tus piernas. Si tus gemidos ahogados por la bebida que predispone, o el poder que me daba tu indefensión, si la tensión de tu miembro erecto y brillante por el efecto de mi lengua. Si la vibración de mis juguetes en ti, o si tú en mí. Si la suavidad de los besos de los labios de mi boca o la fuerza con que impuse los besos de los labios de mi coño, si el nervio de tus empujones con la intención de matarme o la obstinación de mi cuerpo porque me mataras, o la sensación de casi haber muerto a tu lado, de casi haber muerto contigo.




Este juego engancha.

Comentarios

  1. La obstinación de mi cuerpo en que me mataras.... bestial....

    Besos morbosos

    ResponderEliminar
  2. Excelente descripción del juego, gráfico sin perder la sutileza, elegante sin despreciar el instinto, vital. Quienes disfrutamos del mismo, ya sea en esa vertiente o en otras degustamos bien lo que cuentas, lo que transmites con tus palabras.
    Y sí, engancha. Y cada vez el límite se halla más alejado, más jugoso, más intenso...

    Besos, no dejes de jugar...
    :-)

    ResponderEliminar
  3. Pero vamos a ver!!!! ¿alguna vez has dejado de jugar?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...