Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco. Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...
Curioso... tendré que escribir algo acerca del café de las mañanas y el amor. Justamente ayer una amiga que habita por bruselas me escribió algo parecido, su deseo de amanecer con él y un cafe entre las manos.
ResponderEliminar¿Ansias de amar? ¿dos de azucar, o con leche?
felicidades Martapc, saborea bien la piel porque para bien o para mal todo parece tener su tiempo.
Pocas cosas tan dulces como vivir la realidad de un sueño. Abrir los ojos, sentir el escalofrío placentero del amanecer en compañía, dibujar una sonrisa mientras se recorren con la mirada las formas ajenas, recostarse, despertarse mutuamente cada recodo de la piel, recrearse..
ResponderEliminarY después, desayuno compartido, miradas cómplices, sonrisas en silencio que explican todo.
Sí, no ocurre demasiado a menudo, pero cuando ocurre....es bonito..mucho...
Besos
soñar juntos.... que se haga ralidad el sueño.... y luego desayunar juntos.... uffff eso es demasiado.
ResponderEliminarBesos morbosos