...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".
Solo silenciocdmdaax
ResponderEliminarProbablemente cometió el error de no llevarla con él. Posiblemente cometió un error mayor, no preguntarle cómo deseaba disfrutar su amor...
ResponderEliminarPero también es razonable pensar que no importa lo que hubiera hecho por ella, no habría sabido entenderle, no habría llegado a su corazón y le habría abandonado de igual modo, porque la vida es injusta, siempre lo fue...
Besos relativos...
Un post inteligente y simpático. Y efectivamente a veces pequeñas cosas importan mñás que grandes gestas, sobre todo si son compartidas.
ResponderEliminarbesos morbosos
la vida, las cruzadas, las piedras filosofales, las búsquedas...las huídas...volviste martita...
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