O lo que es lo mismo, que el mundo es un pañuelo.
Demuestra un estudio realizado por una Universidad Norteamericana que, todas las personas, a nivel mundial, independientemente de la ocupación, raza, religión o sexo, estamos interconectados como mucho en base 6, esto es, para los rezagados, que, como máximo hay 6 intermediarios entre una persona y otra antes de encontrar una entre los conocidos de ambos que conozca o tenga relación con la otra o conocidos de esta.
Ejemplos prácticos:
a) Invitas a una amiga a casa y al ver un dvd de fotos reconoce a tu exmarido al que se tiró antes de ser tu ex y mientras tú veraneabas en la playita.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
b) Estás enrollada con un tipo con novia y resulta tienes un amigo cuya novia es su prima y te cuenta lo bien que le va a su primo con la novia.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
c) Conozco al jefe de un amigo cuya chica termina tirándome los trastos a mí y además se termina enrollando con el primo de la novia de tu amigo.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
d) Una noche conoces a un tío y te lo traes a casa, basta que te acuestes con él para que te cuente que es compañero de ocio del socio del novio de la prima, o sea, de tu amigo.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
e) Te llevas a un tío al huerto y a la vuelta de cuatro días tienes a su jefe de jefe tuyo y la duda de si el tío se lo contó.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
Todas estas cosas que en principio nos llaman tanto la atención, y nos hacen recurrir a la frase "el mundo es un pañuelo" demuestran que, efectivamente, el mundo es un pañuelo, elemental, je.
Luego conductor, extrema la precaución. Y esto por no mencionar la mercería que está al lado de la perfumería de la cuñada de tu hermana, y por no echar cuentas a la de interrelaciones de las que somos ajenos y que me dan vértigo.
Ejemplos prácticos:
a) Invitas a una amiga a casa y al ver un dvd de fotos reconoce a tu exmarido al que se tiró antes de ser tu ex y mientras tú veraneabas en la playita.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
b) Estás enrollada con un tipo con novia y resulta tienes un amigo cuya novia es su prima y te cuenta lo bien que le va a su primo con la novia.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
c) Conozco al jefe de un amigo cuya chica termina tirándome los trastos a mí y además se termina enrollando con el primo de la novia de tu amigo.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
d) Una noche conoces a un tío y te lo traes a casa, basta que te acuestes con él para que te cuente que es compañero de ocio del socio del novio de la prima, o sea, de tu amigo.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
e) Te llevas a un tío al huerto y a la vuelta de cuatro días tienes a su jefe de jefe tuyo y la duda de si el tío se lo contó.
Reacción: ¡el mundo es un pañuelo!.
Todas estas cosas que en principio nos llaman tanto la atención, y nos hacen recurrir a la frase "el mundo es un pañuelo" demuestran que, efectivamente, el mundo es un pañuelo, elemental, je.
Luego conductor, extrema la precaución. Y esto por no mencionar la mercería que está al lado de la perfumería de la cuñada de tu hermana, y por no echar cuentas a la de interrelaciones de las que somos ajenos y que me dan vértigo.
Es verdad qeu el mundo es un pañuelo....lleno de mocos.
ResponderEliminarPero lo que me precupa es si al final los soldados de la fotografía toman el bastión que estan merodeando
Jejejeeeeeeeeeee :)
PD: En caso de tomarlo, ¿hay alguna fotografia de memorable momento?
Que ya sé que últimamente escribo mucho, pero es que necesito más terapia que nunca :)
ResponderEliminarTambién conocido como el efecto Kevin Bacon...
ResponderEliminar;-)
A veces uno se para a pensar si realmente el mundo es un pañuelo...
Hay días en que, de ser cierto, piensas que te ha tocado vivir en la parte de los mocos y otros días no te importaría que fuese un kleenex y arrojaran a todos al carajo.
No obstante (sobre todo cuando no toca de lleno a un@)...lo divertidos que son esos momentos de tensas coincidencias, especialmente si hacen referencia a la actividad horizontal. Suele ser cuando quien está en mitad del ajo aprecia fervientemente la discreción del resto.
:-D
Besos, discretamente situados, por supuesto...y dulces sueños, para un día de estos que duermas...
:-)
PD: tú escribe mujer, es más barato que la terapia de grupo y mucho más llevadero que un electroshock en los genitales, hazme caso...
ResponderEliminar;-)
PD2: aprovechando la locuacidad, recuérdame que te mate una noche de estas que te vea en silencio por esas redes sociales de Dios...
PD3: Más besos, estos apenas usados...
:-)
madre mía la mercería que hay al lado de la droguería de la cuñada de mi hermana¡¡¡¡jejejej. Vaya tela que es cierto que al fin y al cabo todos o casi todos nos encontraremos en alguna situación en la que silbaremos mirando hacia el lado....entonando la famosa frase de el gran Gila: " alguien ha matao a alguien"..." alguien es un asesino"....A mi que me registren, eh.
ResponderEliminarY a veces no hace falta llegar a seis. Recuerdo unas noches de verano, en una época sin teléfonos móviles y pisos de alquiler en la playa sin fijos. Esas noches de bailoteo en la disco, copas y aventuras esporádicas provocadas por el calor de los cuerpos y la visión de las desnudeces diurnas. Recuerdo a aquella morenita preciosa, aunque los rasgos se me diluyen con el tiempo, con la que tuve una aventura que empezó en el parking y acabó en la cama, y con la que solo pude quedar en que ya nos veríamos otro viernes noche en la disco. Y allí volví, como un antecesor de Sabina, y tampoco la ví, pero en lugar de tirar piedras contra los cristales encontre a otra bastante parecida, con la que tuve la suerte de repetir la misma hisoria, y además algunas noches seguidas, mientras seguía acordandome de la primera. Y una noche me las encontre juntas, charlando animadamente, y la segunda de ellas, con una sonrisa radiante me dijo:
ResponderEliminarTe presento a mi hermana.......
Totalmente de acuerdo: El mundo es un pañuelo lleno de mocos
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