- No me gusta tu blog, rezuma la esencia de la tiparraca esa más que de la tuya y no me gusta nada ver como la tiparraca invade, fagocita y te destruye. Es un tema serio.
- Psé...temas serios serios...los de salud....
- Frivoliza lo que quieras, la salud del corazón y de los sentimientos también es importante.
- Si yo quiero mucho a todo el mundo, como Nati Abascal...
- De tanto hacerlo te convertirás en un témpano de hielo a la deriva.
- No creas, estoy bien sujeta a tierra, aunque no me importaría ir a la deriva, que emocionante, ¿no?.
- Cuidado, el mundo no es esférico, es plano, y al final existen unas cataratas gigantes por la que se despeñan los valientes que se aventuran en alcanzar el confín de la Tierra, créeme....
- El que nunca lo intenta nunca lo consigue...aunque tenga que aguantar que me llamen tiparraca.
- Marta te matará y no quiero asistir a tu muerte. Es algo que ví y no me gustó. No me gustó. Te das golpes y te dejas trozos de ti misma en cada golpe. No pretendo ser moralizante porque ni nunca lo he pretendido, ni me sale bien, ni soy el más indicado para ello.
- No deberías preocuparte tanto, quizá Marta tiene quien la proteja.
- El protector de Marta es tu destructor y por lo tanto mi antagonista. Estar contigo no es estar en pareja, es un trío, yo engañaba a la tal Marta contigo y Marta no podía permitir que tú escapases de sus manos, porque Marta vive a expensas tuyas, toma su energía de ti, es parásita tuya. Es más, hace que entres en una espiral de autodestrucción, cierra las puertas que te abren, hace que vivas de espaldas de aquello que te ofrecen....
- ¿Que influyente, no ?
- Marta ofrece todo lo atrayente de la vida, placer, vida fácil, una autopista ancha y confortable... pero de poco recorrido.......¿Sabes ? ahora te abrazaría y te miraría a los ojos a pesar de que sé que en ellos, siempre brilla algo que pertenece a Marta, eso siempre ha sido así, siempre la he percibido, y.. ¿sabes lo peor de todo?, en mi afán por recuperarte contribuí a destruirte un poco más...
- Eso es cierto.
- Esa es la gran verdad de todo esto, ese fue mi gran fracaso, esa niña con una mirada transparente llena de ternura, una cría pero a la vez una mujer a la que todos, de una u otra forma, hemos contribuido a matar...
- Joder, deberíamos escribir un libro...
Sería interesante leer ese libro, sin embargo y quedándome con la tertulia no puedo evitar (es algo genético, viene en mi esencia, no me mires mal por ello) prestar atención a la raíz de la cuestión y permitirme, en un exceso de confianza, decir que te cuides y que Marta te enriquezca, nunca que se lleve parte de ti. Espero que no me quede muy en plan padre, no es la intención.
ResponderEliminar...y pensando en ello, se añoran las tertulias aquellas que cuando uno menos lo esperaba surgían contigo.
;-)
Un besote, de verdad
:-)
Ingenuo de mí pensando que este era un blog de morbo y sexo. Una que muestra los arañazos que tiene en su alma y hace que un viento frio te recorra la piel.
ResponderEliminarJoder.
Deberia azotarla.
No nos alarmemos, podría perfectamente tratarse de una pataleta de alguien que perdió la única oportunidad....
ResponderEliminar"....Yo soy un sueño, un imposible,
ResponderEliminarvano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!"
Y eso sucede, que siempre queremos lo que más trabajo nos cuesta, no se inventa nada nuevo. Y encima la niña despierta la vena maternal...ahí la tienes..causando estragos. ¡¡¡¡Nena, estate quieta ya coño...jejeje¡¡¡
lauri...te quiero ;)
ResponderEliminarSiempre me ha resultado curioso el afán de algunos de arreglar la vida de los demás. Y siempre ha resultado que, de seguir sus consejos, el consejero resulta beneficiado de alguna manera. Curioso. ¿El mundo plano, con una catarata eterna a cada lado?. Está claro que da vértigo lanzarse por una catarata, pero uno siempre da la vuelta y sale por el otro lado. Es redondo. Y algún gustito debe de dar, porque te vuelves a lanzar. Cierto que con cada lanzamiento vas perdiendo algo de fortelza y vitalidad. ¿Y qué? A todos nos llegará la hora de lanzarnos por la catarata para no volver a salir. ¿Y vas a llegar a ese momento con toda tu fortaleza y vitalidad intacta? No estoy dispuesto a soportar tamaño aburrimiento.
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