Ir al contenido principal

Sin piedad

Tu derrota es la mía
y mi fracaso tu quebranto, mujer.
Mía es tu ruina, tuya mi agonía.
Tan sólo somos un par de perdidos
que no tienen nada que perder.
Y sin embargo, o tal vez por eso,
donde más duelen nos damos los besos.

A sangre y fuego,
a sangre y fuego,

te parto el alma
y me mato luego.

No tendré piedad de ti,
no tendré piedad de mí,
morir matando,
matar muriendo,
sin piedad de ti,
sin piedad de mí.

Callejón sin salida,

así es esa malsana realidad.
Si me entregase a ti me despreciarías,
y si te venzo me odiarás,
y si huyo no he de verte nunca más.
Me necesitas y te necesito,
como la confesión necesita al delito.
Sueño contigo,
sueño contigo,

como la muerte sueña con alguien vivo.

No tendré piedad de ti,
no tendré piedad de mí...

(Serrat)

Comentarios

  1. Que amargo. Se te estruja el alma.

    Joder

    ResponderEliminar
  2. Que amargo, que ácido, que dulce...

    La vida es algo que hay que morder, y en cada boca tiene un sabor.

    Joder.

    ResponderEliminar
  3. Hola:

    En esta dirección
    http://mayajimenez11.spaces.live.com/blog/cns!16B6E2F8C6799EF9!1347.entry

    encontrarás un post tuyo, copiado tal cuál.

    A mí me copió 4 más mi perfil.

    Atentamente,
    Paola Monti

    ResponderEliminar
  4. No consigo entrar a la página, pero...que buenas debemos cuando nos copian. Ya es el segundo blog en el que sé que se publican textos míos, jijiji.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...