...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".

"eres la lujuria personalizada"
ResponderEliminarMe muero.
Me mueroooooo
ResponderEliminar:D
+ !
ResponderEliminarCoñe, ¿cuando es el entierro? La ventaja de esa frase es que uno se puede imaginar tranquilamente que es a ti a quien se refiere, cuesta tan poco.....imaginarse que alguien está en la ventana por ti, y que ademas ha dejado la puerta abierta para ti, para que entres, para que llegues al sitio y contemples esa visión enmarcada por el contraluz de una ventana abierta, contemplando a la contempladora, y disfrutar de ese cuerpo ofrecido sin más contemplaciones. Los hay con suerte, y ni lo saben.
ResponderEliminardepende de quien haya dicho esas palabras...
ResponderEliminarNo es lo mismo si han llegado a tus oídos que si han salido de tus labios...no es lo mismo...
;-)
Besos sin personalizar
:-)
La foto buenísima y el texto... digamos que elocuente.
ResponderEliminarBesos morbosos