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Idealismos y Stop-loss



No soy para nada entendida en temas bursátiles, sé menos de lo básico y nunca he tenido capital como para dedicarme a la inversión en bolsa, pero intrépida de mí que me comen las ganas de saber (el "aprendiz de mucho maestro de nada" me va que ni pintado) y he descubierto navegando en foros y similares un término, stop-loss, que me ha dado que pensar y una vez más entender que siempre hay una respuesta para todo, sólo hay que saber sintetizar la información que los medios de hoy nos ponen al alcance. El stop-loss, como decía, y como en principio su propio nombre indica, es una orden bursátil que utilizan los inversores para limitar las pérdidas en el caso de que las acciones que posees se hundan, lanzando una orden de venta al sistema a fin de salvaguardar tu capital, entiéndase como un mejor perder, que seguir perdiendo, esto es, más vale perder un 10% que un 30%.


Sin embargo la mente del ser humano acostumbra a jugarnos malas pasadas como la de no hacernos reconocer que nos estamos equivocando y nuestro ego nos impide a menudo ver que los ideales no dejan de ser eso, hechos no reales que sólo están en nuestra mente, teniendo tendencia natural a pensar que recuperaremos y que vendrán tiempos mejores, o como esgrime el dicho, "la esperanza es lo último que se pierde".

Extrapolando al capital emocional entiendo que es el más delicado de poner en riesgo, invertimos nuestros sentimientos en una persona y el estado de enamoramiento nos hace pensar que todo saldrá bien, que la dedicación de todo tu tiempo, sino físicamente, sí de forma mental es acertada, y ni se nos ocurre pararnos a pensar que podemos tropezar y perder, y lo que es peor, seguir perdiendo. Sucede que mientras las acciones suben y vas ganando todo es perfecto, sucede que un día las acciones dejan de subir y se estabilizan, tendemos a pensar que volverán a subir, cada encuentro, cada abrazo, cada beso, el sexo continúan alimentando los ideales. Un día te das cuenta de que la caída es inevitable, la falta de tiempo que dedicar, la cantidad de obligaciones que se superponen al placer, las limitaciones reales y las circunstancias originan un descenso en picado que observamos estupefactos y con un nudo en el estómago empezando a pensar que cada vez se está más lejos del ideal deseado, me niego a creer aquello de que el corazón tiene razones que la razón no entiende y, personalmente, prefiero dejar de perder a seguir perdiendo.


Comentarios

  1. Lo mejor, no apostar demasiado por nada, ni por ideales, sólo por realidades.Pero entonces, se acabó soñar.

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  2. Siguiendo con el ejemplo económico-emocional, diré que la aplicación de una regla stop-loss por sí misma no garantiza la recuperación del capital ni afianza la posición en mercado. Tal vez convendría indicar que todo valor fluctúa (el emocional no es excepción) en función del tiempo y las circunstancias, motivo por el que yo recordaría la campana de Gauss en combinación con aplicación de stop-loss. Así, esta última medida quedaría para cuando se supere un margen fuera de la distribución gaussiana...téngalo la dama en cuenta para inversiones futuras.
    ;-)

    También podría hablar de warrants, futuros y del índice FTSE4GOOD pero, sinceramente, prefiero un café para "arreglar el mundo".

    Besotes sin cotización :-)

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  3. Marta PC sigue sorprendiendo. A veces lúcida como nadie en sus propias "perversiones" (que no lo son), otras veces no tan lúcida con la propia Marta PC (es sólo una opinión claro está)...
    El texto de hoy me ha recordado a una conversación con otro "lúcido", un compañero gótico treinteañero maravilloso que decía ya hace años: Javier, sabes, este mundo ya está acabado, desde que nos convertimos en economistas de la vida misma, de los sentimientos y de nuestras entrañas, la vida entonces se desangra, o como dirían estos nuevos "inversores" .. la vida ya no da beneficios. Y dime compañero: ¿como encontrar nada en los otros si sólo piensan en los balances y dividendos del puto alma?

    salut Marta PC
    (siempre mi enhorabuena por tu blog)

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  4. ¿Que jodido es el desamor verdad?

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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