...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.
"Unos dicen que soy muy buena. Otros que soy muy mala".

Mal negocio compañera cuando algo que suele regalarse para ser cuidado viene dado en alquiler y sin contrapartida previa.
ResponderEliminarEsperemos que no triunfe la oferta, es un producto que, sin ser demasiado listo, se sabe que vale más.
Besos al contado.
sigues escribiendo de vicio condenada... (lo de vicio sin segundas..¿o si?)
ResponderEliminarcumulo
Cúmulo, lo del vicio dímelo tú, que sigues entrando ;)
ResponderEliminarSi, he de reconocer que leerte es
ResponderEliminarun vicio.