Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco. Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...
Esperemos que, si te llega la hostia, sea cuando no estés demasiado arriba o si caes que sigas siendo flexible y rebotes...y si no te llega, pues mejor.
ResponderEliminarBesos con tirabuzón
Vivir sin el vértigo agarrándote el estómago no es vivir. Hay que prepararse para las caídas, porque tarde o temprano nos caemos.
ResponderEliminarCaerse está permitido. Lo que está prohibido es no levantarse.
Besos