Ir al contenido principal

Lógica-mente


Tengo cierta, digamos, "habilidad". Siendo innata como es y a pesar de haberse convertido en una de mis armas de supervivencia en este asco de sociedad en la que los valores humanos brillan por su ausencia y con la que me ha tocado coexistir, tampoco le he dado nunca la mayor importancia. O será que no era consciente y ahora sí.

Me explico, tengo cierta capacidad para a través de algo así como lecturas mentales a los demás, (aunque también influyen supongo gestos y la mirada), atribuirles cierta intencionalidad pudiendo así prever conductas a las que, dado el caso, podría adelantarme. Vendría a ser aquello de "se te ve el plumero" o, "se te oye pensar en voz alta". Puedo en ocasiones llegar a sentir sus propias sensaciones logrando así un entendimiento mejor.
Quizá sea precisamente esta capacidad, que al parecer poseemos todos los seres con capacidad de discernir (lo que no incluye por supuesto al género humano al completo) la culpable de mi cada día más marcada fobia social u odio a la cada vez más generalizada especie imbécil.

Parecer ser que dicha capacidad está reconocida por la ciencia como metacognición o "Teoría de la mente" y que sería, como digo, congénita al ser humano
. ¿Cuánto creemos que sabemos de nosotros mismos?. La mente, esa poderosa desconocida de dos caras, el consciente y el subconsciente, a la que tan poco partido sacamos.
Entendimiento, raciocinio, percepción, emoción, memoria, imaginación, voluntad. La mente tiene el control absoluto de nuestras vidas, siendo además la causante principal de todas nuestra acciones y sus efectos sobre nosotros y los demás. Por lo que, sabiéndolo hacer, controlaríamos mucho más de lo que lo hacemos. A todos los niveles.

La mente no es ni más ni menos que el resultado de la actividad cerebral la cual se desarrolla a partir de pequeñas descargas eléctricas creadas por nosotros mismos de forma consciente e inconsciente, que producen ondas electromagnéticas clasificables en cinco tipos, uno de los cuales predominaría en función del estado de la conciencia.

Catalogando, las
ondas beta se generan durante el estado de alerta de la conciencia, dan testimonio de nuestra actividad mental cuando tenemos los ojos abiertos y observamos el exterior. Se relacionan con la lucidez mental y la más pura intuición.

Las ondas alfa se muestran en periodos de relajación de la actividad mental, despiertos con los ojos cerrados. Ejercitan la imaginación y predisponen a la introspección de la verdadera conciencia recogiendo informaciones que de otro modo permanecerían en estado latente.

Las ondas delta aparecen en el sueño profundo sin llegar a soñar, las producimos también en situaciones de peligro y en estados de daño cerebral y coma.

Me resultan especialmente interesantes las ondas theta, aquellas que se producen cuando dormimos y soñamos. Son las causantes de la creatividad, de las soluciones repentinas y sin esfuerzo aparente (aquel famoso "eureka!"). Facilitan el contacto con nuestro más profundo inconsciente, recobrando recuerdos rechazados y emociones fuertes. Son el auxiliar indispensable para el desarrollo de las capacidades superiores de la mente transportándonos al reino de la mente subconsciente.

De las ondas gamma se sabe bien poco.


A modo de curiosidad aunque no sea el tema principal, pero por no desligarme del espíritu morboso, estudios realizados mediante encefalogramas demuestran que si las ondas theta indican la fuerza de un orgasmo, las mujeres experimentan un orgasmo diez veces superior, físicamente imposible de soportar para un hombre. Dicho de otra manera, si pasáramos por el cerebro de un hombre la intensidad del orgasmo de una mujer, produciría un shock que podría causarle la muerte.

Y a lo que iba, desde que he descubierto que mis poderes cognitivos no son tan comunes como pensaba, y a raíz de que desde hace meses que ando algo obsesionada en un contínuo intento de descifrar reiterados sueños más o menos lúcidos aunque sin sentido aparente pero a buen seguro con mensajes del subconsciente, he dado con un sistema que me ayuda a recordar por unos segundos y con el modo consciente semialerta, partes concretas de esos sueños que tanto me cuesta a veces recordar en modo consciente pleno, y así hilarlos. Hay un estado concreto en que la conciencia alcanza una frecuencia definida, aproximadamente en la coyuntura en que comienza a descender la producción de ondas alfa y se inicia la generación de thetas. Lo que vendría a ser ese tris de pocos segundos en que no estamos dormidos, pero tampoco despiertos, en que conviven a la vez la consciencia y la inconsciencia en plena transición de estado mental, esos segundos de
relajación física tan intensa, que el cuerpo, pesado, no responde. Cuando sin despegar los pies de la realidad, acaricias el subconsciente. Y curiosamente he notado que desde que practico la producción bajo control de ondas electromagnéticas, no sólo tengo más claros mis sueños, y con ello mi yo no consciente, sino que, peligro, la metacognición se ha agudizado.



Comentarios

  1. Y yo que pensaba que eso de ver el plumero era cosa de sentido común y capacidad de mínimo análisis basado en la observación (y no en menor grado, en la experiencia de esta perra vida)...y resulta que no, que es otra cosa.

    Besos cognitivos

    ResponderEliminar
  2. Tambien tiene tela que esas ondas se llamen ... "theta" , claro no podian llamarse de otra forma...

    Besos morbosos

    ResponderEliminar
  3. Que cerebral este blog

    ResponderEliminar
  4. Anónimo, que halago, gracias ! (y mira que de nunca me gustaron los halagos, pero este...)

    ResponderEliminar
  5. las mujeres experimentan un orgasmo diez veces superior,


    Que cosas tiene la naturaleza. Es que somos animales, aunque hayamos sublimado casi todo para adjetivarnos racionales, la base queda.
    El sexo es el premio que la naturaleza destina para asegurarse la reproducción de la especie.
    El macho tiene la obligación de ir esparciendo su semilla cuantas más veces pueda mejor, está biológicamente estructurado para eso.
    La hembra sin embargo una vez recibida la semilla tiene que cargar con el gasto de procrear. Así que el premio tiene que ser mayor, o el planeta tierra estaria vacío a estas alturas.
    ¿Para esta mierda de orgasmo me tengo que aguantar un puteo de 9 meses?
    Y al contrario, esa mierda de orgasmo es la que hace que la cosa se deba repetir una y otra vez. Un orgasmo 10 veces superior.........es algo que inhabilitaria para más.

    Y asi están las cosas. Luego vino el invento de la pareja, lo más alejado a la biologia posible, y asi nos va. Pero ese es otro tema.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...