Energías nucleares, crisis económicas, pérdida de valores, mediocridad en auge, errantes drogadictos, cínicos infieles, cobardes envalentonados, valientes acobardados, acelerador de partículas, jóvenes desubicados, agujeros negros, deslealtades impropias, envidias lacerantes, ansías de posesión, materialismo superficial, superficialidad materialista, violencias costumbristas, abusos de poder, desvirtualización de los derechos, mentiras creídas, telebasuras, vidabasuras...
¿Y tú, tienes la conciencia tranquila?
Vaya unos paseos te das niña; del cielo al infierno constantemente.Qué vida esta, desde luego.Ahí la llevas.
ResponderEliminarPor otro lado, hay personas que tienen la conciencia muy, muyy tranquila, pero es porque tienen una cabida muy pequeñita para concretar qué es el mal.
No, no tengo mi conciencia tranquila. Es todo tan, tan difícil... ¿Podré perdonarme a mí mismo algún día? Siento que cuando por fin aprenda, se me habrá acabado el tiempo, y todo se perderá inútilmente en el espacio infinito. No quedarán huellas de mi paso por el tiempo. No, no estoy tranquilo, la verdad es que mi conciencia me tortura y no se que hacer.
ResponderEliminarY tu?, quien la tiene? solo los niños, los necios y olvidadizos.
ResponderEliminarDesde el punto de vista pragmático, ciertamente no merece la pena complicarse la existencia con este tipo de pajas mentales. Pero como ya decía en otro post, complicarse es un defecto de serie del ser humano en general, y de la mujer en concreto.
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