La forma de consumir estas bolas de pegajoso arroz avinagrado y muy reposado relleno del suave pescado crudo que se deshará en la boca, envuelto en una crujiente y salada hoja de alga nori, es sumergirlo en un cuenco con salsa de soja en la que habremos añadido y diluido el wasabi, un polvo verde de rábano picante. Muy picante.
Importante, imprescindible, ineludible, acompañar siempre de una buena botella de vino, rosado, blanco, y hasta tinto.
Advertir también que aparte de estar considerada una comida afrodisíaca (cosa de la que doy fe), el picante incita al vino constantemente y hay que tener en cuenta que es una comida muy ligera, lo que provoca el fácil traspaso del alcohol a la sangre acarreando consecuencias a menudo memorables y poco apropiadas de mencionar aquí tal día como hoy en el que, en vez de hablar de sexo, trato el tema de la gastronomía :)
Es cierto que es algo especial el Sushi, por aquí hay una "susheria" que es una maravilla y nadie debería morirse sin probar algo así, aunque, si esta noche fuera mi ultima cena creo me quedaba con los huevos fritos con patatas y jamón, vino tinto y una tableta de chocolate.
ResponderEliminar:)
Se me saltan las lágrimas cada vez que recuerdo un episiodio en que un amigo confundió wasabi con guacamole y le dio un buen bocado...a él también se le saltaban las lágrimas, pero por motivo diferente...
ResponderEliminarVisto que es manjar predilecto, si un día pasas por la Meseta avísame para que te recomiende un estupendo lugar donde dar rienda suelta a las papilas gustativas.
Besos
PD: perdona bonita, pero en lo del carácter afrodisiaco mucho me temo que, como Obélix, tú caíste en la marmita y es algo perenne en ti...
;-)
Besos picantes como el wasabi :)
ResponderEliminarMe encanta el sushi...A veces me voy a un japo, yo sóla y me arreo un plato. No necesito comer nada más...
ResponderEliminarLas ilustraciones son soprendentes...