Ir al contenido principal

Controversia pusilánime

Lo cierto es que entiendo perfectamente las reacciones. Mismamente yo, sin ir más lejos, también soy un fruto del despecho. También podría escuchar tangos hasta deshidratarme. Y podría liarme a emails amenazantes, exigiendo que se me quiera, que se me tenga en cuenta, y gastarme el sueldo en sms exigiendo un hueco en la vida de la persona que mueve mis hilos. Podría patalear, gritar, llorar, cantar saetas al alba, pasar noches desvelada, y los días sonámbula, abstraerme sólo en él y no avanzar, dejarme caer hasta lo más hondo, tocar fondo y seguir aún ahondando en él. Tendría motivos suficientes para estar tan encabronada o más que mis despechados propios, pero....yo soy una tía práctica.

Comentarios

  1. Ay, ay, ay, milongas lisonjeras que a mis oídos venís...dejadme con mi dolor a solas¡¡¡¡¡
    Hay un librico que se titula" El arte de amargarse la vida"...ese es el único arte que no dominas xoxi, el de amargarte.
    Para eso ya hay otros y otras que haciendo gala a ese amargamiento producido por el desamor, te mandaría a ti a tomar por donde amargan los pepinos... uf que ya estoy yo también notando amargor en las letras...
    De qué iba esto? de amargaos?...me he liao...jejeje como siempre.

    laotraxoxi.

    ResponderEliminar
  2. cuerpo...a ti es que no te gusta por donde amargan los pepinos ?

    ;)

    ResponderEliminar
  3. Una tía práctica y lista....

    besos morbosos

    ResponderEliminar
  4. Mujer, para qué escuchar tangos, cuando se pueden bailar...

    Besos sin fondo

    ResponderEliminar
  5. Mas que escuchar tangos pretendo bailarlos contigo, dime como puedo disfrutar de tu esencia.

    ResponderEliminar
  6. ¿Porqué para que en todo esto hay algo que es mentira?

    ResponderEliminar
  7. pero....yo soy una tía práctica.


    Haces bien. El que más y el que menos se ha sentido despechado alguna vez. Y alguna que otra ha sido el causante del despecho. Pretender que otro se amolde siempre a tus intenciones, es utópico. Así que lo práctico es pasar página, y a otra cosa. Si ese paso de página deja atrás un montón de tangos y demás manifiestos de aflicción, bienvenidos sean, siempre es algo. Y si es un aluvión de quejas e insultos, pues lo dicho, los pepinos.
    Pero lo práctico es tirar hacia adelante, un desgarro más, otra experiencia de la que aprender, y a seguir viviendo. Y si no, como ya comenté, queda el camino del ermitaño.

    ResponderEliminar
  8. Me gusta el final: una tía práctica; sí; ¿para qué perder el tiempo, el dinero y hacer el tonto? Tienes toda la razón.

    Bss

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.

Besar ranas (y sapos)

Podría hacer memoria, debe hacer como siete años, que no hago más que hacer honor al título de este post. Podría seguir haciendo memoria y recuento, pero sería poco elegante por mi parte, pero muchas, han sido muchas ranas. Y seguir recordando, que no rememorando, y ver, desde la objetividad que da el paso del tiempo y la distancia, que entre esas ranas he dado también con sapos, algunos de ellos venenosos. Las ranas pasaron, la mayoría, sin mucha pena ni gloria, la cosa ha venido funcionando por proyectos, marco objetivo, defino estrategia, ataco, capturo y generalmente desaparezco.  Con los sapos ha sido más complicado y sinceramente a día de hoy todavía no tengo palabras. Quizá sea esa falta de palabras la que haya parido este post. Sapos, ranas, besos, distancia, tiempo, objetivos, veneno, metas, huídas, encuentros y desencuentros. He seguido a pies juntillas la declaración de intenciones de este sitio, "c onsidero sentir como lo más interesante de la vida. Adicta...