Ir al contenido principal

Como venía diciendo...







Sigo siendo la misma, sigo sintiendo lo mismo, sigo siendo fiel a mis principios y sigo sin tener otros de reserva, sigo sin as en la manga y con las cartas sobre la mesa, sigo sin poder callar ante lo que mi criterio considera injusto, por mucho que el silencio me favoreciera en intereses, me sigue pudiendo lo emocional, el sentir, sobre lo material, el tener.

Lo fácil es cambiar, escucho, lo inteligente, me dicen, cambia, ponte la chaqueta que en cada momento te favorezca, por ejemplo, para tratar a aquel, la de piel de cordero, ponte esta noche la de toro por si tuvieras que empitonar a alguien, no olvides los viernes tarde la de víbora venenosa y ten siempre a mano la de zorra, que es útil.

Cambia, continúan, y les veo cambiar a ellos, con esas maletas llenas de pieles falsificadas que provocando una carga excesiva en equipaje les merma visiblemente la libertad de salir corriendo.

Sinceramente dudo que favorezca, ni siquiera de puertas afuera, ¿interesa?, socialmente desde luego que no, para no ser sino parecer hay que mentir, y para mentir hace falta una excelente memoria, y antes o después te va a perder la lengua o algún ademán instintivo, ¿económicamente?, ¿de verdad que dulcifica el dinero la sensación de haberte fallado?, ¿de no haberte sabido admitir?, ¿qué paga no serte fiel a ti mismo?, ¿una buena cena?, ¿un chalet con piscina?, ¿viajar?, ¿las putas?. ¿Qué?.

¿Sin ser yo pareceré alguien?.

Tolerad que no os entienda, y perdonad que no lo consienta.

¡Y que no me callo, hostias!.





;)


Comentarios

  1. Soy el anónimo del pez gordo. Tengo que reconocer que escribes bien, eres sutíl e incisiva a la vez. Te seguiré visitando si sigues aquí y en caso contrario tendré que ir a buscarte a tu alcoba.

    ResponderEliminar
  2. lamento comunicarte que no me acuesto con anónimos ;)

    ResponderEliminar
  3. Sin duda que bien escribe, pero no se, es tan filtrado y racionalizado.....
    Buenas formas aunque mal fondo

    ResponderEliminar
  4. o inteligente, me dicen, cambia, ponte la chaqueta que en cada momento te favorezca,


    Menos mal que en tu ropero moral, solo hay una chaqueta. Como para hacerles caso. No me gusta la gente que en vez de principios, tiene finales. Mejor dicho, finalidades. Como diablos puede uno pasarse la vida prostituyéndose a diario es algo que no acabo de comprender.
    Encima moralizan con la prostitución abierta, cuando su vida es de prostitución diaria. En fin, prefiero irme de putas de verdad, que son más sinceras, que a tratar con esa gente.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Cómo lo ves?

Entradas populares de este blog

Cábala frente al Mediterráneo

Andaba pensando en otros tiempos remotos, remotos, vaya, en la medida de lo posible, pues cuando una tiene recién cumplidos los 31 tampoco se puede retroceder mucho en el tiempo. Me recordaba a mí misma hace escasamente una década, recién entrada en la veintena, aquellos años cobrizos, que no dorados, y que nada tienen que ver con el tinte del pelo, en los que creía saberlo todo. Revisando alguna foto de entonces observo pocas diferencias físicas, prueba de que el paso del tiempo me está tratando bastante bien, pero sí una gran diferencia en la mirada, sin duda alguna el paso del tiempo se ha llevado mi inocencia, aquella que irradiaba candidez en cada caída de ojos, la mirada de alguien que, creyéndose en posesión de la verdad absoluta quemó etapas a velocidad de vértigo, muy por encima del orden natural de las cosas, y lo peor de todo, es que ahora me doy cuenta de que lo hice no estando ni mínimamente preparada. Hoy día quizá si lo esté, sin embargo he perdido entusiasmo, pocas cosa...

Le quería tanto...

...que nada fue igual después. Le quería tanto, que jamás volvió a sentir (tener) amor similar. Le quería tanto, que arrugó todas y cada una de las líneas de expresión de su cara con un desconsolado llanto que nada solucionaría, pero que tanto demostraba. Le quería tanto, que cada fracaso amoroso posterior, era una victoria merecida. Tanto, que impregnó de él toda derrota posterior. Tanto, que todavía no es momento, siquiera de esto.

Iter-acciones

Me buscas, apareces, robas mi calma y con ella desapareces.  El tiempo todo lo cura, pero no existe éste si regresas.  Si vuelves esparciendo mi tranquilidad. Ignorando mi paciencia.  Con ironía e inexplicables negativas envasadas al vacío.  La obligación sobre la devoción, ya había oído antes esa canción. Más desconoces que la luna juega de mi parte.  Pronto vendrá otra noche solitaria y el alcohol ganará de nuevo la batalla. Avanzará sinuoso por tu cuerpo y por tu mente.  Dejaran de ser tuyos.  Serán entonces del deseo, que es mío. Y volverás para otra vez no quedarte.  Con tu calma y sin la mía. Con mi impaciencia y tu ironía.